Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘EXPERTO’

Con motivo del 60 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, la Asociación Profesionales por la Ética ha entrevistado a José Luis Bazán quien, entre otras cosas, recuerda que el artículo 26.3 de la citada Declaración afirma que los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos.

 

 

Bazán es doctor en Derecho, autor de numerosas publicaciones, ha sido profesor en las universidades de Navarra y Católica de París y es uno de los expertos en derechos humanos más importante de nuestro país. En la entrevista José luis Bazán asegura que en menos de un año, los objetores han pasado de ser descalificados socialmente a ser amparados por casi 200 resoluciones judiciales y que Solamente los totalitarismos niegan el derecho a la objeción de conciencia.

 

Entrevista de la Asociación Profesionales por la Ética a José Luis Bazán:

 

 ¿Qué tiene que ver la Declaración de Derechos Humanos con la objeción de conciencia a Educación para la Ciudadanía?

 

– Tiene mucho que ver porque el artículo 26.3 de la Declaración afirma que los padres tendrán derecho preferente a escoger el tipo de educación que habrá de darse a sus hijos. Educación para la Ciudadanía (EpC) constituye una imposición obligatoria de asignaturas de naturaleza moral que usurpa la patria potestad de los padres.  Los padres objetores han percibido esta violencia moral que se ejerce sobre sus hijos y la regresión jurídica que supone; por eso se niegan, mediante el ejercicio del derecho a la objeción, a que sus hijos sean adoctrinados.  En ese sentido, los objetores son un testimonio de valores que la ley debe acoger y respetar.

 

 ¿Cómo es posible que se pueda objetar a Educación para la Ciudadanía, unas asignaturas que están en un real decreto de obligado cumplimiento? ¿No es ilegal esa objeción?

 

– Efectivamente, las leyes son obligatorias, están para ser cumplidas. Y porque la ley es obligatoria tiene sentido la objeción de conciencia, que es una excepción particular a una obligación legal general por razones de conciencia. Solamente los totalitarismos niegan el derecho a la objeción de conciencia. En España, afirma nuestro Tribunal Constitucional, la objeción es un derecho constitucional, y así ha sido reconocido en un amplio número de casos. Por ello, la objeción como derecho, por definición, no es ilegal, sino una exención jurídica que el propio Derecho reconoce y ampara.

 

 ¿Qué sentido tiene objetar a Educación para la Ciudadanía en un colegio con ideario propio?

 

– No hay previsión legal que permita adaptar las asignaturas de Educación para la Ciudadanía al ideario propio. Estas materias están desarrolladas mediante normas legales de obligado cumplimiento. Por eso la única defensa es ejercer el derecho a la objeción de conciencia. Además, se trata de una cuestión de bien común; al objetar, los padres contribuyen a la defensa de la libertad de todos los padres. La defensa de los derechos fundamentales no es una tarea particular sino que hemos de asumir la defensa de los derechos y libertades de todos, especialmente de los más desamparados.

 

 ¿Existe algún precedente europeo de objeción de conciencia en el ámbito educativo?

 

– Si, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha reconocido la libertad ideológica de los padres  y su derecho a negarse a que sus hijos sean adoctrinados en la escuela mediante asignaturas obligatorias en dos recientes casos frente a Turquía y Noruega.  El Estado puede establecer materias objetivas, neutrales y pluralistas, pero nunca una doctrina oficial obligatoria, sea política, moral o religiosa. No solamente ocurre esto en Europa sino en otros tantos países de tradición democrática, como los Estados Unidos, donde su Tribunal Supremo ha reconocido exención a obligaciones generales como garantía de libertad ideológica de sus ciudadanos.

 

 Sinceramente, ¿cree que el derecho a  la objeción en Educación para la Ciudadanía será reconocido por la mayoría de los tribunales?

 

– Es que ya lo están reconociendo. Hace un año el Gobierno y las administraciones autonómicas  acusaban a los objetores de insumisos, y a sus hijos de absentistas; les amenazaban con procesos por dejación de las funciones paternas, y les descalificaban socialmente utilizando los medios de comunicación afines. En poco más de un año, los tribunales han dictado casi 200 resoluciones judiciales (entre sentencias y autos de medidas cautelares), la mayoría de las cuales reconocen la existencia del derecho a la objeción de conciencia.

Read Full Post »

Entrevista a Lourdes Ruano, catedrática de la Universidad de Salamanca
 
Madrid, 24 de noviembre de 2008. La asociación Profesionales por la Ética está realizando entrevistas a expertos de diversos ámbitos con el fin de recabar su opinión en torno a las asignaturas genéricamente denominadas Educación para la Ciudadanía y al derecho a la objeción de los padres.
 
Entre estos expertos se encuentra Dª Lourdes Ruano Espina, Catedrática de Derecho Canónico y Eclesiástico del Estado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Salamanca y autora de medio centenar de publicaciones (libros, monografías, artículos).
 
De la entrevista (que se reproduce íntegramente al final de la nota), entresacamos las siguientes frases:
 
Llama la atención que, en el caso español, los alumnos de Educación para la Ciudadanía (EpC) no vayan a ser evaluados no por sus conocimientos, sino por sus actitudes, comportamientos y juicios de valor sobre determinadas cuestiones o por los argumentos que utilicen en torno a dilemas y conflictos morales.
La materia está concebida y organizada como una doctrina general sobre el hombre, en su dimensión personal, íntima y social.

Los padres que objetan a EpC no actúan por mero capricho; se encuentran ante el verdadero dilema de que sus hijos tienen que cursar un conjunto de asignaturas que, tal como han sido configuradas en el sistema escolar español, no constituyen una enseñanza neutral sino que en sus objetivos, contenidos y criterios de evaluación, implican un adoctrinamiento moral.
 
Si los alumnos tienen suficiente madurez (normalmente, a partir de los 16 años de edad) podrán presentar también ellos mismos su objeción de conciencia frente a esta materia, ya que los menores son titulares de sus derechos fundamentales.
 
 
ENTREVISTA COMPLETA
 
PREGUNTA (P)
¿Cuál es el la raíz de la polémica sobre EpC cuando estas materias escolares están impuestas en toda Europa?
 
RESPUESTA (R)
 
La educación para la ciudadanía democrática ha sido un objetivo prioritario de las políticas educativas en los países europeos desde mediados de los años 90. Ya en 1997 los Jefes de Estado y de Gobierno del Consejo de Europa, reunidos en Estrasburgo, manifestaron su voluntad de desarrollar una educación que esté basada en los derechos y responsabilidades de los ciudadanos y la participación de los jóvenes en la sociedad civil. En el contexto europeo, esta educación está contemplada de forma muy general y tiene por objeto la adquisición de una cultura política y jurídica basada en el conocimiento de las instituciones sociales, políticas y cívicas, así como los derechos humanos. Entre los contenidos se incluyen los derechos y deberes de las personas como ciudadanos europeos, la historia del proceso de integración de la Unión Europea, o el funcionamiento de las instituciones europeas e internacionales. En España, sin embargo, la materia conocida genéricamente como EpC, está cargada de connotaciones ideológicas concretas. Llama la atención que, en el caso español, los alumnos vayan a ser evaluados no por sus conocimientos, sino por sus actitudes, comportamientos y juicios de valor sobre determinadas cuestiones o por los argumentos que utilicen en torno a dilemas y conflictos morales.
 
(P) ¿Cree Vd. que EpC tiene intención de adoctrinar o, por el contrario, se trata de un riesgo que se ha magnificado?
 
(R) La materia está concebida y organizada como una doctrina general sobre el hombre, en su dimensión personal, íntima y social, que parte de una concreta antropología, y persigue sin ambages la construcción de una ética común basada en unos principios éticos y morales que han de regir la conducta humana.
 
Los promotores de estas asignaturas, empezando por el Ministerio de Educación, han dejado claro que su fin es formar las conciencias de los alumnos, sobre la base de unos valores que, se considera forman parte de un mínimo común ético. Hay que recordar que el Consejo de Estado, al dictaminar sobre el desarrollo legislativo de Educación para la Ciudadanía, ya advirtió que no podían formar parte de los aspectos básicos del sistema educativo la difusión de valores que no estén consagrados en la Constitución, o sean presupuesto corolario indispensable en el orden constitucional.
 
(P) ¿Cree Vd. que los padres tienen derecho a ejercer la objeción de conciencia en el caso de EpC?
 
(R) La objeción de conciencia es una concreción del derecho fundamental a la libertad de conciencia, que implica no solamente el derecho de toda persona a formar libremente su propia conciencia, sino también a obrar conforme a los imperativos de la misma. Es, por tanto, un derecho constitucional, que deriva del art. 16.1 CE, como ha reconocido reiteradamente el Tribunal Constitucional. En la objeción de conciencia subyace siempre un conflicto entre el deber de obediencia a la norma legal y el deber de resistirse a su cumplimiento, que impone la norma moral o ética. En el caso de la  EpC, los padres que objetan no actúan por mero capricho; se encuentran ante el verdadero dilema de que sus hijos tienen que cursar un conjunto de asignaturas que, tal como han sido configuradas en el sistema escolar español, no constituyen una enseñanza neutral sino que en sus objetivos, contenidos y criterios de evaluación, implican un adoctrinamiento moral en una ideología y antropología concretas, contraria a sus personales y serias convicciones.
 
Por otra parte, al imponerse esta materia con carácter obligatorio, se está vulnerando el derecho fundamental que asiste a los padres de elegir para sus hijos la educación moral que esté de acuerdo con sus propias convicciones, garantizado por el at. 27.3 CE, el art. 2 de la Ley Orgánica de Libertad Religiosa y por numerosos tratados internacionales. Esto supone una grave intromisión del Estado en un ámbito que no le compete.
 
Si los alumnos tienen suficiente madurez (normalmente, a partir de los 16 años de edad) podrán presentar también ellos mismos su objeción de conciencia frente a estas materias, ya que los menores son titulares de sus derechos fundamentales.

Read Full Post »

Juan Velarde, Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales, opina sobre las asignaturas de Ciudadanía y el derecho de los padres a objetar
 
 
Madrid, 12 de noviembre de 2008. La asociación Profesionales por la Ética está recabando la opinión de diversas personalidades sobre las asignaturas de Educación para la Ciudadanía y el derecho de los padres a objetar a las mismas. En esta ocasión, el experto que ha opinado ha sido Juan Velarde Fuertes, catedrático emérito de la Universidad Complutense de Madrid, premio Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales, premio Rey Juan Carlos de Economía, académico de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas  y Consejero del Tribunal de Cuentas (entro otros muchos títulos y méritos académicos).
 

PREGUNTA (P): ¿Qué juicio le merece, como intelectual y profesor, que se pretenda adoctrinar a los niños y jóvenes españoles mediante la impartición de Educación para la Ciudadanía?

 

RESPUESTA (R): La situación de la enseñanza en España es muy preocupante. Como participante en el Foro por la Calidad y la Libertad de la Enseñanza estoy asustado ante los últimos datos facilitados por la OCDE. El fracaso educativo (alumnos que no adquieren el título de ESO), ha aumentado en España del 29, 9 % en 2002 al 31 % en 2007. En cambio, en la UE-19 el fracaso escolar, en el mismo periodo, desciende del 17,1 % al 14’8 %. Esto muestra que debe mejorarse la calidad de la enseñanza, sin esto es inútil hablar de la competitividad industrial porque (con estos datos) toda la vida económica tendrá los pies de barro. El añadir las asignaturas de Ciudadanía no añade nada a la formación fundamental y obliga a dedicarle horas de la etapa escolar. Además, el contenido de Ciudadanía rompe los fundamentos básicos de la cultura occidental cristiana, sin la que es imposible encontrar bases adecuadas para la convivencia en nuestra nación. Además, las asignaturas de Ciudadanía invaden, de manera coactiva, el terreno sagrado de la libertad de los padres, reconocido, por ejemplo, en el artículo 27.3 de la Constitución (que garantiza a los padres el derecho a la formación de sus hijos según sus convicciones).

PREGUNTA (P): Como catedrático de Economía, ¿qué juicio le merecen los contenidos económicos de Ciudadanía?

 

RESPUESTA (R): Constituyen una amalgama de aberraciones y de basura científica incalificables. Va a aparecer próximamente una crítica durísima de estos contenidos en una publicación sobre bibliografía económica de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas por parte del catedrático de la Universidad Complutense, Rafael Dobado. Su lectura abruma. Habrá que hacer publicidad de las auténticas atrocidades científicas en las que abundan estos textos.

 

PREGUNTA (P): ¿Qué juicio le merece la objeción de conciencia frente a Ciudadanía y los Reales Decretos de contenidos mínimos (los que desarrollan las asignaturas de Ciudadanía)?

 

RESPUESTA (R): Como abuelo, y como ciudadano español, naturalmente que aplaudo la objeción de conciencia sobre este conjunto de estupideces científicas y de abominaciones morales e intelectuales; y esto, cuando, además, fracasa, el sistema escolar español. Los objetores a Ciudadanía están amparados por la Constitución; si los padres supieran lo que se les enseña en Ciudadanía, ya se habrían echado a la calle. Respecto a los Reales Decretos que desarrollan Ciudadanía, deberían ser derogados con urgencia.

Read Full Post »